Los 17 jóvenes artistas que participan reflexionan
con sus obras cuestiones de género y sexualidad
desde un punto de vista irónico e incluso lúdico,
lejos del dramatismo. Los hay postidentitarios que consideran
que el género, la orientación sexual y
el sexo biológico no son más que mascaradas,
inventos sociales posibles de deconstruirse; otros se
muestran identitarios reforzando una nueva identidad
que descubren y les enfrenta a un mundo que les excluye
y rechaza a veces desde el propio interior de cada uno;
o los hay que prefieren ironizar con la doble moral
eclesiástica.
Diversos planteamientos arriesgados y libres que pretenden
abrir un diálogo con el público en zonas
rurales donde la visibilización de estos temas
suele resultar más difícil además
de apostar por el arte contemporáneo que se manifiesta
en fotografías, instalaciones, videos, videos
interactivos, objetos, esculturas, postales y libros-arte.
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