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Debate Rajoy-Rubalcaba: el líder del PP vuelve a mentir al afirmar que ha defendido una ley similar al matrimonio salvo el nombre

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El matrimonio entre personas del mismo sexo estuvo presente en el último bloque del debate televisado entre los dos principales candidatos a la Presidencia del Gobierno por iniciativa del candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que por dos veces pidió a Mariano Rajoy que retire su recurso de inconstitucionalidad. Solo después de la segunda interpelación Rajoy respondió, y lo hizo de la misma forma que en anteriores entrevistas: afirmando que su partido llevaba en el programa electoral de 2004 una ley que concedía los mismos derechos que el matrimonio salvo el nombre, similar a las leyes existentes en Francia, Alemania y Reino Unido, y declarando que esperará a que el Tribunal Constitucional se pronuncie antes de tomar una decisión.

Las falsedades de Rajoy, por enésima vez

Una vez más, y así continuaremos repitiéndolo mientras sea necesario, aclaramos las diversas falsedades en las que incurre el líder del PP al hacer estas aseveraciones. Como este domingo reconocía la propia presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, no es cierto que la oposición del PP al matrimonio igualitario haya sido únicamente el “nombre”. El recurso de inconstitucionalidad del PP también pretende despojar a las parejas del mismo sexo de la posibilidad de adoptar hijos conjuntamente (invitamos a conocer el recurso pinchando aquí).

De forma más genérica, la Ley 13/2005 por la que se modificó el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio no es una ley de “matrimonio homosexual” que otorgue a las uniones del mismo sexo derechos similares a los del matrimonio y el mismo nombre, sino que es una ley que simplemente abre el matrimonio (un derecho constitucional en sí mismo) a las parejas del mismo sexo. Resulta por tanto imposible hacer la misma ley sin llamar a las parejas del mismo sexo matrimonio: el cambio legal consistió precisamente en abrir el matrimonio a las parejas del mismo sexo y extender a estas todos sus efectos civiles sin excepción alguna. La vaga propuesta contenida en el programa del PP de 2004 únicamente se refería al amparo de “las situaciones de las personas que quieran formalizar su convivencia”, con independencia de su vinculación afectiva.

Francia, Alemania y Reino Unido

Por lo que respecta a las realidades jurídicas de Francia y Alemania, sus legislaciones no solo difieren del matrimonio en el nombre, y son distintas tanto entre sí como respecto a los derechos que generan. En dosmanzanas hemos recogido diversos episodios de discriminación en esos países que no ocurrirían en caso de disponer de matrimonio: negativas a celebrar uniones civiles en Ayuntamientos, juzgados que niegan a la madre no biológica el derecho a visitar a su hija tras su ruptura con la madre biológica, prohibición de acceder a las técnicas de reproducción asistida, denegación del derecho a la pensión de reversión (un beneficio de que gozan la parejas casadas francesas mediante el cual el viudo o viuda de un cónyuge fallecido recibe una cantidad de dinero en función de la cuantía de la pensión de jubilación de este), etc.

Por lo que se refiere al Reino Unido, el único de los países mencionados por Rajoy en los que la unión civil genera derechos similares a los del matrimonio en su ámbito territorial, cabe destacar que las parejas del mismo sexo (incluso las no unidas civilmente) pueden adoptar conjuntamente, algo a lo que como hemos mencionado el PP también se opone en su recurso. Aún así, el propio primer ministro británico, el conservador David Cameron, ha reconocido públicamente la existencia de una discriminación hacia las parejas del mismo sexo al no permitírseles contraer matrimonio y ha anunciado su disposición a aprobarlo, uniéndose así a la decena de países que ya lo han hecho.

Tribunal Constitucional: más de seis años de espera

Fue el propio Mariano Rajoy el que en septiembre de 2005, en una decisión que públicamente asumió como propia, dio vía libre al recurso de su partido contra el matrimonio igualitario. Un Tribunal cuyo Presidente, Pascual Sala, se comprometió en febrero a resolver el tema antes de un año, pero cuya situación no permite precisamente respirar tranquilos: a día de hoy mantiene un equilibrio inestable entre “conservadores” y “progresistas”, y cabe esperar que a a lo largo de los próximos meses -si se confirma la casi segura victoria del PP- vaya acentuando su perfil conservador, al gozar este partido de un mayor margen de maniobra para colocar como miembros a personas ideológicamente afines.

(Fuente: DosManzanas)

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