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CESE DE LA COORDINADORA DE LA UTIG DE MALAGA POR TRATARNOS DE EMFERMXS MENTALES

SOLICITAMOS EL CESE DE LA COORDINADORA DE LA UTIG DE MALAGA POR TRATARNOS DE EMFERMXS MENTALES

ACTUABLE

Ante las Declaraciones de la Dra. Esteva, realizadas a los medios el 10 de Enero de 2012, en las cuales se refería a las personas transexuales como “personas que sufren disforia de género” (enfermas mentales).
Sra. Esteva, le recuerdo que la demanda de los colectivos a nivel mundial es “desclasificar la transexualidad” como enfermedad mental, “Trastorno de la Identidad de Género” o “Disforia de Género”.

Que en la misma línea por la despatologización de la transexualidad, se han pronunciado en varios Congresos Nacionales de Sexología y Psicología Clínica, organizados por la FESS (Federación Española de Sociedades de Sexología), el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Thomas Hammarberg, el verano del 2011 solicitó a la OMS (Organización Mundial de la Salud), la despatologización de la transexualidad, declarando, que la "disforia de género" (como se denomina a la transexualidad en ciertos manuales de medicina) debe dejar de considerarse como enfermedad mental en países del Consejo de Europa y organismos internacionales, y añade que “mantener este término -que designa a las personas que viven un desacuerdo (que no una contradicción como afirma usted) entre su sexo biológico y su sexo psicológico- en la categoría de trastorno mental “estigmatiza a las personas transexuales y restringe su libertad a la hora de escoger un eventual tratamiento” hormonal.
Y hay más, Dra. Esteva o “experta en transexualidad”, la UE el 26 de Julio del 2011, sugiere dejar de considerar la transexualidad una enfermedad mental, demandando desclasificar la 'disforia de género' como patología en los organismos médicos internacionales.

Y siga tomando nota, un enviado de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Greffrey Reed, que estuvo en el Congreso Nacional de Psiquiatría que se desarrolló en Oviedo en Noviembre de 2011, declaró “que existen planes para excluir la transexualidad de la lista de enfermos mentales de la clasificación internacional de enfermedades (CIE 11)”, que tendrá que estar lista para 2014”.
Y sigue usted queriendo sentar “cátedra” afirmando, “además, uno de cada cuatro casos que se manifiestan en la adolescencia se mantienen en edad adulta”, declaraciones que contradicen el estudio “Transexualidad en España”, realizado por profesores del departamento de Psicología Social, Antropología Social, Trabajo Social y Servicios Sociales de la Universidad de Málaga con el objetivo de conocer la realidad de las personas transexuales, que revela que a los 10 años, aproximadamente, es la edad media en la que una persona toma conciencia de su identidad sexual.

Además, como miembro del Grupo de Trabajo del Ministerio de Sanidad para la redacción de un Protocolo de Atención a Personas Transexuales que no indique patología alguna, del que usted forma parte, me parece una aberración sus afirmaciones, una falta grave a la profesión que desempeña y una deslealtad a los demás miembros del grupo de trabajo.Por todo ello, los/as Transexuales de Andalucía le invitamos a que cese de su puesto, y solicitamos a la Administración que la destituya como Coordinadora de una Unidad que ya no se llama de “Trastorno” (aunque su oposición a ello, nos llevó su tiempo), no podemos admitir que una persona que coordina una Unidad que da atención a personas transexuales, muestre esa falta se sensibilidad, humanidad y desoiga las demandas del colectivo transexual, así como las acciones y declaraciones de la sociedad, civil, política y científica a nivel mundial y siga erre que erre con la “Disforia” o “Trastorno”, en definitiva tratándonos como “enferm@s” y defendiendo la “patologización” de la transexualidad.Nos preguntamos desde el colectivo transexual si usted es también “EXPERTA” en conocer los daños que ciertos tipos de declaraciones públicas hacen refiriéndose a personas transexuales como enferm@s mentales, bajo el poder que le otorga su titulo de doctora. Sería bueno que hiciese entonces un exhaustivo estudio sobre las diferentes caras de la Transfobia.

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ATA CELEBRA LA NUEVA DENOMINACION DE LA UTIG

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La consejería de Salud hace realidad la demanda del colectivo transexual de Andalucía y renombra la UTIG, pasándose a llamar “Unidad de Transexualidad e identidad de Género”.

ATA (Asociación de Transexuales de Andalucía- Silvia Rivera) celebra la nueva denominación de la UTIG que queda enmarcada en el compromiso de esta Asociación por la despatologización de la transexualidad.

Esta asociación viene reivindicando desde hace tres años y sumandose a la Lucha Internacional por la despatologización de la transexualidad. Con tal motivo se efectuaron distintas acciones solicitando a la Organización Mundial de la Salud la desclasificación de la Transexualidad como enfermedad o trastorno mental, pero al mismo tiempo queriendo que esta reivindicación tuviera efecto en un ámbito más cercano. Es por ello por lo que desde hace mas de dos años ATA ha venido manteniendo conversaciones con la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía para que se renombrase la Unidad de Trastorno de Identidad de Género por una denominación que no indicara patología alguna. Demanda que ha sido atendida por la propia Consejería, en consenso con la Unidad, a través de distintas reuniones mantenidas entre ATA, la Secretaria de Salud Pública y la Gerencia del propio Hospital Carlos Haya de Málaga.

ATA quiere expresar su agradecimiento expreso al Instituto Andaluz de Sexología y a la Federación Española de Sociedades de Sexología, el hecho de haber emitido a petición de esta asociación sendos informes avalando desde una concepción científica lo justo de esta demanda.

Por todo ello, ATA desconvoca la concentración que tenía prevista para el 21 de Octubre en el Hospital Carlos Haya de Málaga.

Según Mar Cambrolle, Presidenta de ATA Sylvial Rivera, “Andalucía fue la pionera en atención a personas transexuales y este nuevo gesto supone un avance mas en la igualdad y la normalización de hombres y mujeres transexuales de Andalucía”.

(Fuente: ATA)

MANIFIESTO CONTRA EL TEST DE LA VIDA REAL

Trata de un caso extremo, pero no único, que materializa lo que es el binarismo y la esperanza de que se vea que la realidad es el No-binario.

Empieza por la opresión que sufre una persona transexual a la que se le amenaza con impedirle seguir el tratamiento si no obedece a los estereotipos más convencionales de género, pero se abre a que todos, todas y todes, podamos reflexionar sobre la gama de condicionamientos que hemos interiorizado por el estricto Código de Género, binario y penal.

¡Se puede ser muy masculino, se puede ser muy femenina, pero no a la fuerza, no excluyendo cualquier matiz personal! ¡Se puede ser ambiguo, y que no te obliguen, so pena de mil sufrimientos, a no adaptarte a uno de los dos estereotipos!

Para adherirse, se puede enviar

Nombre

DNI

En su caso, organización y cargo

Población

A esta dirección: transiya@yahoo.es

MANIFIESTO CONTRA EL TEST DE LA VIDA REAL

El sistema de salud público de la Comunidad de Madrid alberga, todavía hoy, en pleno S. XXI, tras décadas de lucha feminista y del movimiento GLBT, un reducto en el que el binarismo de género y los más rancios tópicos y estereotipos de género se imponen con la violencia de una coacción sobre los cuerpos y las identidades de las personas transexuales.

Este reducto es la mal llamada Unidad de “Trastornos” de Identidad de Género (UTIG), cuyo equipo médico, liderado por el Dr. Antonio Becerra, especialista en Endocrinología, llega a ejercer de hecho, no sólo como policía, sino como tirano del género, con capacidad para imponer a sus pacientes una forma de vestir, comportarse o relacionarse en su entorno familiar y laboral, bajo amenaza de no permitirles el acceso a tratamientos tales como la hormonación o las cirugías si no cumplen con sus exigencias.

Como excusa para imponer esa tiranía utilizan el “test de la vida real” (TVR), práctica que ha sido amplia y reiteradamente reconocida como obsoleta y no exigible, remozada ahora, en un torpe intento de disimulo que a nadie engaña, con el nombre de “experiencia de la vida real” (EVR), que se convierte fácilmente en una voluntad de vida irreal.

La EVR consiste en exigir a cada paciente que asuma el rol del género elegido como condición imprescindible antes de ser consideradx idónex para someterse a la cirugía de reconstrucción genital. Para ello se requiere que adapten su comportamiento a los criterios y prejuicios arbitrarios de lo que, en opinión de quienes forman parte del equipo médico, debe ser una mujer o un hombre, dictándoles unas pautas de comportamiento a seguir en ámbitos de la más estricta intimidad personal, como es el familiar, o en el ámbito laboral. Se toma un estilo convencional de ropa y arreglo como el único aceptable, excluyendo las preferencias y las adaptaciones personales. En el caso de las mujeres, se les indica explícitamente que deben adquirir la ropa en tiendas de mujer, o en la sección femenina de las tiendas mixtas, prefiriendo las faldas a los pantalones, y las prendas ajustadas y escotadas a las amplias y ambiguas, exigiendo la utilización de bolsos, maquillaje y tintes de pelo, descartando la utilización de mochilas, señalando que, además, el resultado conjunto debe darles, al equipo, la impresión subjetiva de que se está ante una mujer, y llegando incluso al extremo de permitirse hacer observaciones respecto a la adecuada proporción del tamaño de los senos.

Además, se suma la opacidad inesperada e inaceptable de un sistema de salud público que no garantiza sin embargo que a lxs pacientes les sean facilitados por escrito los protocolos médicos, cerrándoles toda vía de reclamación en el caso de que las prácticas médicas no se adecuen a dichos protocolos, o en el caso de que los protocolos vulneren sus derechos, por no poder apoyar sus reclamaciones en ninguna prueba excepto su propio testimonio. Esta situación de indefensión deja a las personas trans a merced de los caprichos de unos médicos con una concepción binarista, anticuada y sexista de lo que es un hombre y una mujer. Por todo ello, lxs pacientes de todas las U “T” IG del Estado Español, y en concreto de la UAIG de Madrid, temen que si protestan o se enfrentan a lxs facultativxs, se les denegará, en represalia, el acceso a los tratamientos, o que este será pospuesto una y otra vez de manera indefinida con cualquier excusa.

Después de décadas de la lucha feminista y del movimiento GLBT, estamos cansadxs de que los cuerpos en transición, continúen siendo el campo de batalla por la lucha de la supremacía heteropatriarcal y binaria. Estamos cansadxs de la colonización de nuestros cuerpos e identidades, de que se nos nieguen derechos fundamentales como el libre desarrollo de la personalidad, la libertad de expresión, el honor, la intimidad y la propia imagen. Estamos hartxs de que se nos arrebate la autonomía y el control de nuestros cuerpos si no es para encarnar a través de ellos la imagen de la virgen, la madre, la amante esposa, el descanso del guerrero, la esclava, la sierva o la seductora.

Por todo ello exigimos:

- Eliminación del test o experiencia de la vida real, o cualquier otro requisito previo al acceso a los tratamientos médicos que impida a lxs pacientes el disfrute de los derechos que les han sido reconocidos tanto por la Constitución como por cualquier otra disposición normativa.

- Que las U “T” IG dejen de ser lugares de vigilancia, adoctrinamiento e imposición del género binario, incluyendo el cese de la violencia de las coacciones normativas ejercida sobre aquellas personas con identidades de género no binarias.

- Que se retire a los equipos médicos de las U “T” IG la atribución del papel de juez, juradx y verdugx en todo lo referente a las decisiones sobre el cuerpo de las personas trans, considerando que lxs únicxs legitimados para decidir son, precisamente, lxs destinatarixs de dichos tratamientos.

- Que se facilite a lxs pacientes trans lo que sí necesitan: acompañamiento, apoyo e información a lo largo de su proceso de transición, posibilitando la toma de decisiones meditadas, con autonomía y libertad.

- Información veraz, completa, y precisa, en términos comprensibles para cualquiera que carezca de conocimientos médicos, de los protocolos a seguir en las UTIG, garantizando que dicha información se proporcionará a los pacientes de forma oral en todo caso, y por escrito siempre que así lo soliciten

Los números de los documentos se piden para impedir que alguien suplante la identidad de quienes se adhieren. Por indicación de un compañero, se guardan los números de los documentos de identidad en privado, para que quede constancia de las identidades, pero se omiten en público, por prudencia. En caso de omisión u otro error, se agradecería que se comunicase a esta dirección para rectificarlo. Muchas gracias.

Colabora en la normalización transexual

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La Asociación de Transexuales de Andalucía dispone de una iniciativa virtual para firmar una carta dirigida a la Junta de Andalucía para que deje de considerar la transexualidad una enfermedad. Necesitan 585 firmas.

La Asociación de Transexuales de Andalucía, a través de la plataforma de recogida de firmas Actuable, pidió hace varios meses el apoyo de los ciudadanos a una carta dirigida a la Junta de Andalucía para que retire, de la Unidad de Trastorno de Identidad de Género (UTIG), la palabra trastorno, que estigmatiza al colectivo.

La organización busca 1.000 firmas que apoyen el comunicado, pero aún, tras más de 80 días, las personas que han actuado son 415. Faltan 641 firmas para conseguir el objetivo.

La carta recoge lo que gran parte de la sociedad, incluido el colectivo de lesbianas, gays y bisexuales, aún desconoce: "La transexualidad es una variante más de la sexualidad humana", como lo confirma la"sexología y la psicología. No es un fenomeno contemporáneo".

La asociación recuerda todos los problemas asociados a que aún la UTIG considere la transexualidad como una enfermedad: "Afirmar que la transexualidad es una enfermedad, no solo es obsoleto, sino que condena a la estigmatización social, atenta contra la dignidad, dificulta la integración social y, por tanto, el bienestar y desarrollo personal de las personas transexuales".

(Fuente: UniversoGay)
Por todo ello, el colectivo exige que sea retirada la "T" de las siglas de la UTIG (Unidad de Trastorno de Identidad de Género), ya que "la transexualidad no es un trastorno, es algo que tarde o temprano se asumirá con naturalidad, pero la transfobia sí lo es".

Se puede colaborar por la normalización de la comunidad transexual, firmando la carta que ha redactado la Asociación de Transexuales de Andalucía dirigida a la Consejera de Salud de la Junta de Andalucía.

Para llegar a las 1.000 personas, aún faltan 585 firmas. Para participar, únicamente hay que rellenar un formulario con nombre, apellidos, correo y código postal. La web permite compartir el enlace en Twitter, Facebook y otras redes sociales para captar el mayor número de firmas.

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