Género

EducándoNOS en una Sexualidad más Saludable

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Viernes 3 de febrero - 18.00h: Introducción al Género. Aula 26 de la Facultad de Trabajo Social
Conceptos, sistema sexo-género, roles de género, orientación sexual e identidad de género. Deconstrucción del sistema sexo-género (no binarismo). Con Ana de NOS y Antonio del Instituto de Sexología Al-Ándalus

Miércoles 8 de febrero - 18.00h: Hacia una sexualidad más saludable. Aula 26 de la Facultad de Trabajo Social
¿Qué no es sexualidad? Sexualidades versus sexo. Desmontando mitos.

Viernes 10 de febrero - 18.00h: Habilidades sociales aplicadas a la sexualidad. Aula 26 de la Facultad de Trabajo Social

Miércoles 15 de febrero - 18.00h: Sexo más seguro y anticoncepción. Aula 26 de la Facultad de Trabajo Social
Infecciones de transmisión sexual. Vías de transmisión y prevención de VIH/sida y otras ITS, prácticas de riesgo. Barreras de protección y anticoncepción. Tipos de preservativos (uso adecuado y erotización). Tipos de anticonceptivos.

Viernes 17 de febero - 18.00h: Diversidad Funcional y Sexualidad. Edificio de la ONCE (sala por concretar
Visibilizar y conocer la sexualidad de las personas con diversidad funcional, que la sociedad supone como asexuadas.

Ciclo de talleres organizado por NOS, Asociación Andaluza LGTB. Subvencionado por el Vicerrectorado de Estdudiantes (Secretariado de Asociacionismo y Actividades Estudiantiles). Con la colaboración de la Facultad de Trabajo Social, la ONCE y Multicolor Viajes. Participan otras asociaciones y entidades que actualizaremos en breve.

Para más información:
info@asociacionnos.org
958 200 602

Acto Contra la Violencia de Género

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Vítores y aplausos para NOS "I Congreso Internacional Educación para la Igualdad"

Vítores y aplausos para NOS, en el "I Congreso Internacional de Educación para la Igualdad: Género y Sexualidades".

La asociación NOS participó el jueves pasado en el “I Congreso Internacional de Educación para la Igualdad: Género y Sexualidades” realizado en la Universidad de Granada. Después de día y medio de exposiciones monólogas de otras ponencias, las personas asistentes agradecieron a los ponentes de NOS, Antonio Iáñez (Presidente de NOS) y David Mellado (Sexólogo de NOS), la creación de ese espacio de reflexión que tuvo lugar en el Aula Magna de la Faculta de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada.
Durante hora y media, los ponentes invitaron a la reflexión personal y grupal sobre diversos temas tratados en el Congreso. La participación fue tal, que las ponencias siguientes fueron levemente retrasadas ante el clamor que recibieron los ponentes de la Asociación NOS, despedidos entre vítores y aplausos.

Agradecer a las personas asistentes, el nivel en que se involucraron en las actividades así como el interés mostrado.

Además, desde la Asociación NOS, invitamos a cualquier persona que desee profundizar en la materia, a asistir a las reuniones del grupo de “GÉNERO”.

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KAZAKY: la deconstrucción de la masculinidad plumófoba

Kazaky es una banda pop masculina procedente de Ucrania. Se trata de un grupo iniciado por el coreógrafo Oleh Zhezhel e integrado por jóvenes ucranianos: Oleg, Slavitsa, Arthur, Kirill y Stas.
A pesar que el grupo tiene poco tiempo, Kazaky ha sido un gran suceso en Internet por medio de sus videos, considerados atrevidos, aún así sus dos videos "In The Middle" y "Love" han sobrepasado juntos las 6 millones de visitas en el sitio Web Youtube en 2011.

El estilismo, la coreografía y los cuerpos masculinos se deconstruyen en un festival deconstructivista que nos presenta cuerpos masculinos que devienen entre la feminidad y la exaltación elegante de la pluma, sin duda alguna una transgresión identitaria que no deja indiferente a nadie.

El binarismo de género se diluye en cada una de las coreografías y cuerpos masculinizados que Kazaky nos presenta al mostrarnos biovarones con cuerpos esbeltos que coquetean con la feminidad. La pluma y el estilismo empodera a cada bailarín para mostrarnos una identidad híbrida que resulta atractiva y hasta sensual. Sin duda alguna representan un buen ejemplo de como se puede trabajar contra la plumofobia desde la danza y deconstruir el heterofalopatriarcado a golpe de tacón y amaneramiento transfeminista

Para mas información consulta la web de KAZAKY o su FACEBOOK OFICIAL

(Fuente: AnxoAmaro)

Vuelven los talleres de Género

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Censura gay, no sexual


Por Laura Contreras

Las series no están hechas a la medida de los países donde se difunden. El peso cultural y moral es tan grande que a menudo la censura se instala en la televisión bajo el paraguas de la protección a la infancia. Existe una aceptación general respecto a la idea de que la violencia y el sexo no son aptos para menores. Pero esto no siempre se lleva a rajatabla y, en el terreno sexual, el colectivo gay en ocasiones sale perdiendo.

Cuando algunas series como Dexter o Nip Tuck sufren cortes en defensa del espectador por incluir escenas de sangre o mutilaciones, entendemos que las cadenas quieren evitar a toda costa dañar la sensibilidad del público. Esta misma excusa es la que utilizan cuando la homosexualidad se aborda en pantalla. El tijeretazo más reciente es el que hizo hace dos martes la televisión pública italiana, la RAI 1, en la serie alemana Um Himmels Willen (Por el amor de Dios). La cadena más cercana moralmente al Vaticano eliminó las imágenes en las que se veía a dos hombres contraer matrimonio en un convento.

Nada de sexo ni violencia. Simplemente, una boda homosexual. Un momento excepcional de la serie cuya trama se centra en las aventuras de las monjas que habitan en el monasterio.

La serie no causó polémica alguna en Alemania, donde los enlaces entre personas del mismo sexo son una realidad desde 2001. Precisamente, la polémica es lo que quiso evitar el director del canal italiano y responsable de la censura, Mauro Mazza, quien reconoció que la decisión de no proyectar la secuencia se adoptó porque no se ajustaba a los contenidos editoriales del medio. Es más fácil cuando en un país se legalizan los enlaces entre personas del mismo sexo. Pero basta con recordar series españolas, como Tío Willy o Al salir de clase, que tímidamente abordaron esta temática, para comprobar que no siempre es así.

El problema parece ser que no es el sexo, sino las personas que lo practican. Cuando la segunda cadena pública de la RAI emitió en prime time una versión abreviada de la oscarizada Brokeback Mountain dejó claro que el interés por apartar del espectador estas imágenes no es por el contenido puramente sexual, sino gay. Mientras las escenas de besos entre los dos vaqueros fueron eliminadas las de sexo heterosexual, por el contrario, no se tocaron.

Italia no es el único país occidentalizado (del mundo árabe o Asia mejor ni hablamos) que mutila guiones. Polonia ha sido noticia en varias ocasiones por la 'caza de brujas' iniciada contra los gais. Lo intentaron con el teletubbie morado, un personaje animado que el Gobierno polaco mandó estudiar por llamarse Tinky-Winky y llevar bolso.

Y continuaron con el humor británico de Little Britain, cuando suprimieron un sketch en el que un pastor besaba a su novio y aparecían también, según AFP, discutiendo frente a un puesto de productos eróticos en un mercado al aire libre.

El amor entre mujeres tampoco está bien visto. La cadena mexicana Televisa decidió suprimir el beso que se dieron las actrices Cristina Urgel y Kate del Castillo en La reina del sur. La adaptación de la novela de Arturo Pérez Reverte fue emitida sin cortes en la estadounidense Telemundo y Antena 3, ambas coproductoras de la telenovela.

No era la primera vez que la televisión privada tomaba una decisión así. En 2009 Televisa también eliminó un intercambio de besos entre hombres en Los exitosos Pérez, recuerda Almys Silgado, periodista colombiano y quien fuera director del desaparecido portal de televisión CensuraTV.net.

Y por si fuera poco, los besos animados tampoco se aceptan, como el que le estampó Homer al tabernero Moe en Los Simpson y la cadena brasileña TV Globo prefirió no mostrar (capítulo Aviso de muerte de la segunda temporada). Parece ser que Argentina se desmarca de sus países vecinos si hablamos de Botineras, que narra la historia romántica entre dos futbolistas y que mantuvo su emisión en Buenos Aires sin interrupciones. En Internet algunas escenas están restringidas.

Hasta ahora nada de sexo explícito. Solo afectos que, cuando se producen entre un hombre y una mujer, acostumbramos a ver en la pequeña pantalla a cualquier hora del día. El grado "afectivo" aumenta con Californication, Dante's cove, Nip/Tuck o Torchwood. Las dos primeras, por ejemplo, fueron censuradas en la televisión australiana GO! de Nine Network. Californication, en una secuencia en la que el protagonista sueña que una atractiva monja le practica una supuesta felación, aunque la cámara no llega a captarla.

Dante's cove, serie de temática homosexual de terror-fantástico de la cadena here!, sufrió cortes durante una escena de sexo oral entre hombres. Las autoridades australianas responsables de la censura reconocieron que la interrupción no se basaba en la homofobia. Ha sido imposible encontrar una secuencia del momento en Internet, Youtube también participa de esta censura discriminatoria. Algo que no ocurre con otras series como Sexo en Nueva York, donde se aprecian escenas de cama protagonizadas por las cuatro íntimas amigas.

En definitiva, una censura que no solo mira con lupa este terreno, sino que además hace diferenciaciones en cuestión de orientación sexual. Solo cabría plantearnos hasta qué punto puede afectar a los progresos sociales conseguidos en Occidente, bastión del referente mundial, y en qué medida preocupan más estos contenidos que los que incluyen violencia, religión o del corazón en horario infantil.

(Fuente: El País)

"La igualdad ha sido como una bola de ping pong en política", Amaia Pérez Orozco (economista feminista)

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Activista por los cuatro costados, Amaia Pérez Orozco plantea una visión muy crítica sobre esta crisis, desde la corriente de la economía feminista que practica. Tras cuatro años de trabajo en el Instituto Internacional de Investigación y Capacitación de la ONU para la Promoción de la Mujer (Instraw, por sus siglas en inglés), que hoy es sólo ONU-Mujeres, lamenta el caos en su funcionamiento. Amaia participa también los grupos de trabajo sobre Feminismo y Economía del Movimiento 15-M. La semana pasada compartió en Tenerife su punto de vista sobre la situación económica actual, invitada por los colectivos Harimaguada, Ben Magec, el Comité de Solidaridad con los Pueblos y la Secretaría de la Mujer de Intersindical Canaria.

–¿Qué es la economía feminista?

–Es una corriente de pensamiento económico, muy reciente, que se basa en una crítica antigua al reparto de los trabajos entre mujeres y hombres. Desde que existe la economía como ciencia, a finales del siglo XVIII y principios del XIX, se viene hablando de esta cuestión, que tuvo un impulso muy grande en los años 60 del siglo XX de manos del movimiento feminista, más bien vinculado a la crítica marxista al sistema. Se cuestionaba el papel que jugaba el trabajo doméstico, si éste se podía asociar al capital o al patriarcado, si generaba plusvalía o no, si era productivo o no. Sin embargo, el nombre concreto de la economía feminista surge en los años 90, en un ámbito anglosajón.

–¿Cuáles son los valores principales que propugna esta corriente de opinión?

–Primero, amplía la idea de economía, para incluir en ella las esferas invisibles del sistema económico, es decir, las que tienen que ver con los trabajos que realizan fundamentalmente mujeres y que no comportan un salario, ni derechos ni reconocimiento social. A partir de esa premisa, se plantea que no sólo hay que hablar de las acciones que mueven dinero, sino que hay que situar en el centro de todo las satisfacciones personales. Es decir, desplazar del centro a los mercados y poner en su lugar a las personas. Segundo, la economía feminista da una importancia grande a las diferencias económicas entre hombres y mujeres, y reconoce el género como otra estructura que organiza el sistema económico.

–¿A qué se refiere concretamente? ¿A las tareas que generalmente tienen asignadas cada uno de los géneros?

–Bueno, ese es el elemento más visible. La división sexual del trabajo es uno de los ejes clave que organiza el sistema económico actual, porque el reparto de los trabajos viene muy marcado por las diferencias de género. No sólo que hombres y mujeres desarrollen trabajos diferentes, sino la valoración que se hace de éstos. Es decir, aquellos trabajos que se pagan tienen una valoración distinta, según estén más masculinizados o más feminizados. Pero, más allá de eso, persiste un menosprecio a los trabajos cotidianos de cuidados de la vida. Esto tiene que ver con un sistema de relaciones de poder, donde los ámbitos masculinizados de lo público tienen mucho más poder que los feminizados de lo privado... No sé si me explico.

–Sí, continúe, por favor.

–Pues desde los inicios del capitalismo se produce una gran excisión entre los ámbitos público y privado, a raíz de la cual lo que se queda en el ámbito privado –fundamentalmente tareas del hogar– se define como no económico. De ahí nuestra primera reivindicación: que ese aspecto sostiene todo el ámbito de los mercados, del Estado, las empresas, etcétera.

–Usted ha dicho que la crisis va más va más allá del colapso financiero. Si tuviera que citar un origen concreto, una gota que colmó el vaso, ¿cuál sería?

–Es que justo creo que la clave sería no buscar esa gota, sino reconocer que el sistema viene haciendo aguas por múltiples vías desde el principio. Desde una perspectiva feminista crítica, el capitalismo es un sistema que no es capaz de generar condiciones de vida dignas para el conjunto de la ciudadanía. Y eso ha sido así desde el principio, con lo que no hay una gota que colme el vaso. Este sistema pone la vida al servicio de la acumulación de capital. Desde las corrientes feministas se venía hablando de que existía una crisis de los cuidados y de que el sistema no generaba condiciones de vida humana cuando, de repente, surgió el estallido financiero al que se ha llamado crisis. Y yo pienso que la crisis económica no es coyuntural, del momento concreto que vivimos, sino estructural, del propio sistema capitalista.

–¿Puede explicar mejor qué se entiende por cuidados?

–Los cuidados son el conjunto de trabajos que permiten que, día a día, la vida funcione.

–Es decir, la atención de los niños, de los mayores, las tareas domésticas...

–Pero también se refiere al cuidado nuestro propio, es decir, que yo hoy no podría estar aquí si no hubiera hecho el desayuno, tenido limpia la casa, o si no me hubiera ocupado de mi salud diaria. Los cuidados son el conjunto de actividades que regeneran bienestar emocional y físico de las personas día a día. Y para regenerarlo se utilizan recursos que vienen de distintos sitios: compramos comida, un aspirador, una casa para vivir, lo que sea, pero todo eso requiere luego un trabajo último de encaje que nos permita ese bienestar cotidiano: tú no te comes el filete crudo, ni te sirve tener un aspirador si no lo usas. El trabajo que hace que eso se transforme en bienestar diario de la gente es a lo que llamamos cuidado. Cuando planteamos situar el cuidado en el centro de la vida es para que ésta tenga calidad, no para que la Bolsa vaya bien. Eso, en todo caso, es un instrumento del que nos dotamos para que exista esa calidad de vida cada día. Muchas veces nos quedamos en el instrumento, en vez de pensar si realmente nos está sirviendo para lo que se supone que es el objetivo último del sistema económico, que no se otro que generar condiciones para una vida que merezca ser vivida.

–Imagínese que tiene ante sí a un economista liberal, opuesto a su forma de entender la economía. ¿Cómo le explicaría por qué es peligroso que se privaticen esos cuidados, una realidad de la que usted advierte?

–Históricamente, la inmensa mayoría de los cuidados se han hecho fuera del mercado, es decir, mediante trabajo gratuito de las mujeres, sobre todo. Ahora comienza a hacerse negocio con ellos. Durante mucho tiempo se decía que no salían al mercado porque tenían la enfermedad del coste, es decir, que eran trabajos muy intensivos en mano de obra donde era muy difícil generar constantes incrementos de productividad, que son los que mantienen el constante aumento de beneficios y lo que sostiene la lógica del mercado. Un ejemplo: yo puedo crear una máquina para producir azúcar cada vez más rápido, pero cuidar a una persona con alzheimer no permite esos incrementos de productividad, porque es una labor que requiere un tiempo. Sin embargo, como están entrando en el mercado estos trabajos, la vía para hacerlos rentables pasa por dos aspectos: uno, dar cuidados de calidad totalmente diferente según lo que se pueda pagar, lo que fomenta una enorme desigualdad entre personas, y dos, explotar el sentimiento de compromiso de las trabajadoras, lo que llamamos ética reaccionaria del cuidado.

–¿Y qué significa eso?

–Pues que al margen de las condiciones laborales que tú tengas te nazca un sentimiento de responsabilidad, no hacia la empresa, sino hacia la persona que estás cuidando, y aceptes hacer tu trabajo lo mejor posible, te paguen lo que te paguen y te den los derechos que te den. Por eso es tan difícil montar una huelga en este ámbito, porque no estarías protestando contra la empresa, sino contra el anciano, el niño, el enfermo... Y ese sentimiento de compromiso y responsabilidad se explota. Este campo es un nicho en el que se degradan condiciones laborales de una manera flagrante y donde es mucho más difícil exigir tus derechos laborales. En un sentido más amplio, los bienes y servicios básicos para la calidad de vida de la gente, como son los cuidados, no pueden estar sometidos al ánimo de lucro si queremos que haya condiciones de universalidad e igualdad, como ocurre con la educación y la sanidad.

–En esa incompatibilidad que ve usted entre la acumulación del capital y el sostenimiento de la vida, ¿no sería posible encontrar un punto intermedio que integre dinero y vida?

–Ya, bueno, este es el disenso básico que tenemos con los economistas liberales. Éstos creen en la mano invisible del mercado, es decir, que cada quien, buscando su máximo bienestar individual y egoísta, va a lograr mayor bien colectivo. Desde la economía feminista lo que decimos es que lo que logra ese mayor bienestar colectivo no es la mano invisible del mercado, sino la de la vida cotidiana. Porque justo esos trabajos invisibles, los cuidados, son los que arreglan los desajustes que produce el mercado y son los que, además, se preocupan por la calidad de vida de las personas. El capital utiliza la vida como un medio para acumular beneficios. Un ejemplo: imagínate que me dedico a producir comida, pero mi objetivo no es que la gente coma, sino enriquecerme con esa venta. Un caso clarísimo es el que representan muchos países donde se han exportado cantidades ingentes de alimentos al tiempo que se está viviendo una hambruna en el país; o, por ejemplo ahora, que en un momento de crisis bursátil ha habido capitales especulativos que se han refugiado en los valores seguros, los alimentos, que se van a comprar siempre, porque la gente necesita comer. De esta forma, el precio de los cereales ha subido muchísimo y este hecho está en la raíz misma de las hambrunas que se viven hoy en varios países del mundo.

–Volviendo atrás, ¿es posible un equilibrio entre capital y vida?

–Pues podría haber un equilibrio precario; se puede intentar en un momento determinado, pero existe una tensión de fondo que termina siempre apareciendo.

–En los últimos tiempos han surgido conceptos económicos que antes no manejábamos. Entre ellos, la prima de riesgo. ¿Por qué se ha complicado tanto la economía si es una cuestión que nos atañe a todos?

–Se ha producido una enorme tecnificación del discurso económico en el que han surgido términos complejísimos que lo que provocan al final es que la gente no entienda de qué nos están hablando.

–Da por pensar si se hace de forma intencionada para que el mensaje que finalmente cale sea el de "estamos fatal, hay que esforzarse más, recortar gastos por todos lados".

–Nos están expropiando la capacidad de opinar. La economía es una ciencia social, habla sobre cómo gestionamos los recursos, y con ella se está intentando construir una especie de ciencia exacta donde parece que sólo la gente iniciada puede opinar. Y al final las discusiones sobre qué hay que hacer en materia económica se convierten en discusiones técnicas, en vez de políticas, cuando la economía es fundamentalmente política. Todos esos tecnicismos nos quitan la capacidad de opinar y hacen que nos sintamos atrapados, sin capacidad de generar discusión política en torno a cómo queremos organizar la gestión de nuestros recursos.

–Hay quienes piensan que muchas decisiones políticas están secuestradas por las opiniones que vierten las agencias de calificación de deuda.

–Desde luego. Y encima estas agencias son monopolios, porque luego, además, el discurso neoliberal es muy contradictorio, ya que se supone que habla la libre competencia del mercado y las agencias de calificación, que ahora mismo tienen un peso terrible a nivel internacional, son realmente tres (Moody´s, Standard & Poor´s y Fitch).

–¿Tan inocentes son los gobiernos como para no pensar que las agencias se mueven por propio interés para su beneficio?

–Pero es que existe una connivencia grande entre el poder político y financiero. Eso es así, aunque lo conozcamos poco. Parece que la economía se ha convertido en una especie de teología, de religión. E insisto en que parece que no podemos opinar. Es decir, llegan los mercados y la Bolsa y es como si llegaran las siete plagas de Egipto contra las que no puedes hacer nada. Y encima, los mercados nadie sabe lo que son, nadie los ha visto, nadie los comprende pero todo el mundo está sometido a sus designios divinos. Con eso hay que romper, atrevernos a opinar y a exigir entender. La Bolsa se ha vuelto un terreno complejísimo y fértil para engaños. Por eso hay que volver a situar la economía en el centro de lo cotidiano.

–¿Qué pasaría si se produjera una gran huelga de empleadas del hogar?

–El mundo se desmoronaría. Una huelga así dejaría totalmente en el aire a personas con mucho poder en el sistema político y económico. Porque no tendrían la camisa planchada, la casa limpia, la comida preparada, etcétera. Sería muy potente. Existe un menosprecio absoluto hacia esos trabajos que, al final, son los que te permiten vivir. Los cuidados son el engranaje cotidiano que permite que el mundo se mueva.

–Es parte activa del movimiento 15-M, al que desde algunos sectores se le critica que no termine de concretar sus propuestas.

–¡Pero es que llevamos cuatro meses! ¿Qué movimiento, organización, partido o colectivo consigue lo que hemos hecho en el 15-M en cuatro meses? Es una crítica injusta, se nos pide demasiado.

–Se ha criticado también la poca influencia real que ejercen en los gobiernos organismos tan enormes como la ONU. ¿Hasta qué punto su acción en el ámbito de la mujer ha sido efectiva?

–Yo conozco una parte muy pequeñita de ese gigante que es la ONU, pero es muy caótico y funciona muy mal. Por lo que sé, la unificación en ONU-Mujeres, que dirige Michelle Bachellet, de los cuatro organismos que antes funcionaban en Naciones Unidas en ese ámbito de la mujer está siendo desastrosa. Sobre la capacidad de influencia sobre los gobiernos, la ONU está formada por países, no es un órgano independiente, externo. Y se supone que la ONU no puede criticar a los países que la integran, aunque eso no es así siempre. Naciones Unidas u organismos asociados como el Banco Mundial y otros imponen condiciones a ciertos Estados y en ciertas dimensiones y políticas. En el tema de la mujer, la ONU ha jugado un papel importante en América Latina, es decir, en países en vías de desarrollo donde sí se atreve a decir qué hay que hacer. Por ejemplo, se podía abrir la boca para cuestionar el empleo de hogar en Colombia, pero no el régimen absolutamente discriminatorio al que se tiene sometido este tipo de trabajos en España. A los países con mayor poder no se les puede rechistar. Y en cuestiones de género al Gobierno español no se les puede decir casi nada, porque va de adalid de los derechos.

–El Gobierno de Zapatero ha desarrollado políticas de igualdad que han sido muy aplaudidas pero que en momentos de crisis se han recortado, como ha ocurrido con el propio Ministerio de Igualdad. ¿Fue una apuesta real o sólo de cara a la galería?

–El Gobierno ha entendido que la igualdad es una política de la que se puede prescindir. Las cuestiones de género han tenido un carácter simbólico y se ha jugado con ellas; han sido como una pelota de ping pong en el terreno político. Zapatero montó un Ministerio de Igualdad sin presupuesto ni competencias, fue algo simbólico. Y cuando las cosas se pusieron difíciles lo eliminó, aunque supusiera un ahorro absolutamente mísero.

(Fuente: La Opinión)

PLANTA CARA A LA VIOLENCIA / PONLE CARA A LA IGUALDAD

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El número de mujeres que muere cada año a manos de sus parejas o ex parejas sigue siendo alarmante. Las cifras no descienden pese a las medidas jurídicas y administrativas que se han adoptado en los últimos años para proteger a las víctimas y perseguir a los agresores, pese al aumento del número de denuncias y al incremento de las condenas, pese al rechazo creciente de la mayoría de la sociedad hacia la violencia machista y pese al incremento de la sensibilidad en los medios de comunicación.

Si bien hay más hombres que vamos asumiendo el discurso de la igualdad y estamos dispuestos a manifestar públicamente nuestro rechazo a la violencia machista, lo cierto es que todavía tenemos mucho por hacer para cambiar actitudes de justificación hacia dicha violencia, que van desde ampararse en las limitaciones o defectos que puedan tener las leyes, hasta culpabilizar a las mujeres por aceptar esa situación de opresión.

Desde la Administración se ha generado un discurso sobre la igualdad que no siempre se corresponde con el desarrollo de sus políticas, y que contribuye a que se perciba con recelo; este recelo alimenta a su vez otro discurso de reacción que busca tumbar los logros de las políticas de igualdad y reforzar el modelo de hombre tradicional (algunos sectores de opinión insisten en protestar airadamente contra los “excesos de la igualdad” originados, según ellos, por lo que despectivamente denominan “ideología de género” y “feminismo radical”).

Esta situación nos debe llevar a reflexionar sobre las dificultades y obstáculos existentes en la lucha contra la violencia hacia las mujeres, y en la necesidad de sumar esfuerzos para alcanzar un amplio y sólido consenso social contra todas las violencias.

Por ello desde la Red de Hombres por la Igualdad queremos llamar la atención sobre la importancia del papel que podemos jugar los hombres para erradicar junto a las mujeres la violencia machista y dar pasos efectivos hacia la igualdad: el logro de una sociedad justa, igualitaria y no violenta debe constituir un objetivo común para toda la ciudadanía.

Hace falta plantar cara ala violencia. Unaviolencia que se produce mayoritariamente por los hombres, como dejan bien a las claras los datos sobre suicidios, accidentes, asesinatos, encarcelamientos… Una violencia vinculada a un arraigado modelo social de masculinidad que nos impone la desigualdad determinando cómo debemos ser los hombres en contraposición con las mujeres, y nos exige demostrar nuestro poder mediante el recurso a la fuerza para resolver todo conflicto.

Hace falta plantar cara a la violencia machista. La responsabilidad individual es de cada uno de los agresores, pero no podemos olvidar que esta violencia se sostiene por la permisividad social hacia múltiples formas de violencia y hacia las desigualdades que siguen sufriendo las mujeres.

Hace falta ponerle cara ala igualdad. Laviolencia machista es un grave problema social ante el cual los hombres tenemos una importante responsabilidad, y por eso los hombres debemos decir alto y claro que detestamosla violencia. Laviolencia machista se apoya en el supuesto de que la vida de las mujeres está en función de los hombres. Pero en nombre de la justicia y para ganar en humanidad, cada vez más hombres estamos por un cambio personal y social que rompa con ese supuesto; no queremos ser ni más ni menos que las mujeres: queremos ser iguales a ellas en derechos y deberes, y compartir en igualdad cuidados y responsabilidades.

Para conseguir una mayoría social por la igualdad es necesario incluir también a los hombres y alentar su participación. Este proceso supone un profundo cambio social; con cada paso se van generando nuevas realidades en las que tanto las mujeres como los hombres nos tenemos que resituar, con nuevas necesidades y posibilidades para unas y para otros. Sin embargo la incorporación de los hombres a este camino es muy lenta, y esto sólo beneficia a quienes pretenden mantenerla desigualdad. Superaresta situación exige que los hombres que estamos contra la violencia, que somos muchos más de lo que parece, demos un nuevo paso adelante y demostremos nuestro compromiso. Es hora de manifestar públicamente nuestra posición.

Por todo ello, desde la Red de Hombres por la Igualdad queremos animar a los hombres a sumarse al camino a recorrer conjuntamente con las mujeres para lograr una sociedad equitativa y justa, donde la violencia y la desigualdad no tengan lugar alguno, y a participar por tanto en todos los actos que se convoquen contra la violencia machista.

Red de Hombres por la Igualdad – Abril 2011

La revista FEMINISMO/S del CEM editará un número muy especial...

Call for papers Feminismo/s nº19

Título:
MIRADA/S TRANS/IDENTITARIAS:
Mas allá del heterofalopatriarcado

Resumen

El sistema sexo/género en su intento por construir masculinidades y feminidades esencialistas patologiza la sexualidad en todas sus manifestaciones y posibilidades. El sistema patriarcal muta en homófobo, androcentrista y falocrático cuando estigmatiza la identidad de género y la orientación sexual. Las realidades transgresoras que no siguen el canon sexual son vulnerabilizadas en un entorno hostil que en alianza con el racismo, la xenofobia y el clasismo generan el heterofalopatriarcado.

Serán bienvenidos estudios, artículos y ensayos que se articulen en torno al binarismo de género, sus implicaciones y la capacidad de respuesta de las minorías sexuales disidentes y subversivas

Fechas:

Apertura del call for papers: 19 de julio de 2011

Recepción de los artículos: hasta el 9 de febrero de 2012

Notificación de la aceptación: abril de 2012

Recepción de los artículos definitivos: hasta el 30 de abril de 2012

Más info en REVISTA FEMINISMO/S
(Fuente: AnxoAmaro)

Las desigualdades de género siguen presentes en nuestra sociedad y parecen heredarse de generación en generación. Se han dado pasos hacia la plena igualdad pero el camino que queda por recorrer aún es largo y difícil debido a que el alcanzar dicha igualdad depende a su vez de otros factores sociales, económicos y culturales.

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