Mujer

La FELGTB hace, en el 8 de Marzo, una llamada de atención a la exclusión de las mujeres transexuales

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Las mujeres transexuales, bisexuales y lesbianas integrantes de la FELGTB han elegido el Día Internacional de las Mujeres, 8 de marzo, para reivindicar sus derechos y exigir el fin de la discriminación por orientación sexual o identidad de género, que se une al machismo imperante en nuestra sociedad. Ellas exigen apoyos en visibilidad para normalizar su realidad: un instrumento clave para alcanzar la plena igualdad.

Este 2010, Año para TRANS-formar para la FELGTB que se centra en las reivindicaciones de las personas trans, ponen el acento en las mujeres transexuales en busca de la solidaridad y el compromiso de las instituciones públicas y privadas, también de los medios de comunicación, para luchar contra la transfobia y también contra la homofobia y la bifobia.

Las mujeres transexuales representan, según la Unión Europea, uno de los colectivos con mayor riesgo de exclusión social y pobreza. La discriminación a la que se enfrentan en su día a día está multiplicada por su doble condición de mujeres y de personas trans, lo que lleva a tasas de hasta el 70% de desempleo y en el caso de estar empleadas, están condenadas al trabajo en precario.

Es por ello que desde la FELGTB se reclama la atención a los siguientes puntos:

-La educación es una herramienta clave para luchar contra el sexismo y el machismo, fuentes de las que beben la transfobia, la homofobia y la bifobia. Por ello reclamamos el fomento de una educación libre de prejuicios y que trabaje la diversidad afectivo-sexual, lo que sirve para aumentar la comprensión y respeto, garantizando la igualdad de condiciones sin marginación, tanto del alumnado como del personal docente.

-En el ámbito laboral proponemos que se garantice el acceso al empleo de estas personas en igualdad de oportunidades y que se sensibilice a sindicatos y empresarios para evitar discriminaciones.

-Que se implementen políticas de integración social y laboral para las mujeres transexuales.

-Que las mujeres transexuales que aún no han registrado su cambio de nombre y de sexo sean tratadas como el resto de las mujeres a la hora de acceder a los recursos públicos, como pueden ser aquellos destinados a víctimas de violencia de género o a las mujeres que se encuentran en situación de privación de libertad, etc.

-Demandamos que las personas inmigrantes puedan optar a la rectificación del nombre y sexo en sus documentos provisionales de identificación en España.

-Que la discriminación por identidad de género sea agravante de delito, como lo es la que hace referencia al sexo o la orientación sexual de la víctima.

-Que desde los medios de comunicación se de un trato respetuoso y objetivo de la transexualidad sin fomentar los estereotipos que contribuyen a la estigmatización del colectivo.

-Un sistema sanitario acorde con las necesidades específicas de mujeres transexuales, lesbianas y bisexuales. Reclamamos también que todas mujeres transexuales reciban los mismos recursos ofrecidos por las distintas unidades de referencia con independencia de la comunidad autónoma en la que residan.

-Una identidad de género femenina libre de todo concepto estereotipado. Manifestamos una concepción más amplia de la transexualidad no ceñida a los criterios psiquiátricos que constriñen y etiquetan las diversas vivencias y que deciden sobre qué es ser mujer. De la misma manera instamos a no confundir los conceptos de identidad con los de orientación: una mujer transexual puede ser heterosexual, lesbiana o bisexual.

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La violencia lesbófoba en la sociedad

“Me encerraron en una habitación y lo trajeron todos los días para que me violara, para que me
quedase embarazada y tuviera que casarme con él. Lo hicieron hasta que me quedé embarazada”

Este escalofriante relato de violación y embarazo forzado nos recuerda la violencia que sufrieron
las mujeres durante los recientes conflictos en los Balcanes o el África central. Pero este acto de tortura
no se cometió bajo custodia ni en un conflicto armado: le sucedió a una adolescente en su “apacible” hogar,
en Zimbabwe. Quienes ordenaron la violación no eran comandantes militares enemigos, sino los propios
padres de la joven, que estaban tan decididos a “corregir” el lesbianismo de su hija que hicieron que fuera
violada una y otra vez por un hombre mayor que ella.

Gran parte de la violencia que sufren lesbianas y gais se produce dentro de la comunidad o de la
familia. Del mismo modo que la tortura que infligen los funcionarios públicos, la violencia en la comunidad se
emplea de forma intencionada para castigar, intimidar e imponer la discriminación de lesbianas, gais,
bisexuales y personas transgénero. Al igual que la tortura bajo custodia, esta violencia desemboca a veces
en la muerte de la víctima y sus consecuencias son siempre devastadoras. Aunque gais, lesbianas, bisexuales
y personas transgénero tienen más probabilidades de sufrir abusos físicos y psicológicos a manos de sus
padres, familiares, compañeros de escuela o de trabajo o de personas y grupos de la comunidad en la que
viven, esto no exime al Estado de su responsabilidad.

Obligar a mujeres y jóvenes a casarse o a mantener otras relaciones que conllevan actos sexuales
reiterados y no consentidos no sólo es discriminatorio, sino que puede equivaler a tortura y esclavitud
sexual. Además, las lesbianas pueden ser víctimas de otros malos tratos que no afectan a los gais o los
varones bisexuales, como las pruebas de virginidad o los embarazos forzados. Dado que la familia y la
comunidad pueden controlar con más facilidad la experiencia sexual de las mujeres, las lesbianas se
enfrentan a veces a obstáculos diferentes cuando se resisten a los malos tratos o buscan una reparación.
Las mujeres que se sienten atraídas por otras mujeres, con independencia de que se definan o no como
lesbianas, corren el riesgo de ser maltratadas en sociedades donde se considera que llevan la “vergüenza” a
sus familias o sus comunidades.

El “mapa de excitación sexual del clítoris”: un nuevo ejemplo de manipulación amarillista

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La práctica totalidad de la derecha mediática española lleva varios días criticando al Ministerio de Igualdad por haber concedido, en tiempos de crisis, una subvención a la elaboración de un “mapa de excitación sexual del clítoris”. Lo sorprendente es que nadie parece capaz de explicar, de una forma sencilla y convincente, que se trata en realidad de un proyecto de investigación con aplicaciones médicas.

El proyecto tan sonoramente menospreciado por la derecha mediática a cuenta del que elaborar infinidad de burlas, chanzas y chistes de mal gusto es en realidad un proyecto dirigido por la profesora del Departamento de Anatomía de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, Nieves Martín Alguacil, que se denomina “Elaboración de un Mapa de Inervación y Excitación Sexual en Clítoris y Labios Menores; aplicación en Genitoplastia”. Según el Boletín Oficial de Estado ha sido subvencionado con 26.597 durante tres años.

Su objetivo es conocer mejor la inervación sensitiva de los genitales externos de la mujer, para de este modo perfeccionar la funcionalidad de las intervenciones quirúrgicas de reconstrucción de dicha área anatómica (Genitoplastia, en lenguaje médico). Algo que puede ser de grandísima utilidad en intervenciones de reasignación de sexo en mujeres transexuales, pero también en la corrección de malformaciones congénitas o incluso de lesiones traumáticas, como la mutilación genital femenina. El mejor conocimiento de la inervación sensitiva de la zona permitiría que estas intervenciones quirúrgicas no conllevaran o incluso ayudaran a recuperar la pérdida de la capacidad de estimulación genital de la mujer.

Quizá lo más triste es que, como viene siendo habitual en los últimos tiempos, la manipulación mediática y el recurso a los más bajos prejuicios, sean homófobos, racistas, xenófobos o -como en este caso- machistas, ha encontrado un gran eco popular sin que haya existido una respuesta mínimamente articulada desde sectores progresistas.

(Fuente: dosmanzanas)

TAPPER SEX!!!!!

Esto se pone que arde!!!!! Por fin lo hemos logrado. El próximo 13 de marzo macro reunión de chicas en NOS, para disfrutar de una excitante tarde de Tupper Sex.

Tendremos a una estupenda monitora para nosotras solitas, que nos va a ir guiando por el maravilloso mundo del placer, las fantasías, el morbo, los sentidos, el sexo,...las mujeres.

Decídselo ya a todas vuestras amigas, cuántas más seamos, más subirá la temperatura, y mejor lo pasaremos.

No puedes faltar. Te esperamos.

GRUPO DE FÚTBOL

Fechas: 
Se repite cada 2 semanas hasta el Mar Jun 29 2010 .
06.Feb.10/11:30 - 13:00

El grupo de fútbol retoma los partidos.

Anja, que es la encargada de gestionar las pistas y organizar el grupo, nos avisa de que a partir del próximo sábado día 6 de febrero vamos a jugar otra vez.

La cita es a las 11.30hs en los Paseillos Universitarios (en la entrada a las pistas, justo al lado del cañito de agua).

Para que no nos cansemos de vernos las caras rojas y sudorosas de tanto correr, este año, en vez de juntarnos semanalmente, nos vemos cada dos semanas. De modo que, el siguiente partido sería el día 20. Pero ya avisaremos.

No faltéis. Nos vemos el sábado.

LAS LESBIANAS Y EL VIH/SIDA

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INVESTIGACIONES SOBRE LA TRANSMISIÓN ENTRE MUJERES
Hasta diciembre de 1998 se había informado de 109,311 casos de mujeres con sida en Estados Unidos. De ellas, 2,220 habían incurrido en actos sexuales con mujeres; no obstante, la vasta mayoría había tenido otros comportamientos de riesgo (uso de drogas inyectables, relaciones sexuales con hombres de alto riesgo, o haber recibido sangre o productos sanguíneos). De éstas, 347 mujeres habían tenido relaciones sexuales solamente con mujeres, de las cuales, el 98% también tuvo otras posibles fuentes de transmisión (la mayoría, uso de drogas inyectables).

En un estudio realizado en el área metropolitana de Nueva York a 52 mujeres jóvenes lesbianas /bisexuales , se encontró que:
▪ 25% había tenido parejas masculinas durante los seis meses anteriores;
▪ 22% había tenido sexo vaginal no protegido;
▪ 7% había tenido sexo anal no protegido;
▪ 35% había tenido sexo con mujeres que habían tenido sexo con hombres durante los seis meses anteriores.

En conclusión, debido a las conductas de riesgo documentadas, las jóvenes lesbianas y bisexuales corren un riesgo significante de problemas de salud, y de abuso de drogas.

En otro estudio sobre pautas conductuales de riesgo realizado entre 1,088 lesbianas y mujeres bisexuales se encontró que:
▪ 16% tenía relaciones sexuales con hombres bisexuales;
▪ 2.5% consumía drogas inyectables;
▪ 4% tenía relaciones sexuales con usuarios de drogas inyectables;
▪ 8% tenía relaciones sexuales con usuarias de drogas inyectables;
▪ 21% estaba involucrada en relaciones potencialmente riesgosas;
▪ 75% ignoraba todo sobre técnicas de sexo seguro;
▪ 9% tenía alguna idea sobre técnicas de sexo seguro.

LAS LESBIANAS NECESITAN CUIDARSE DEL VIH/SIDA
Uno de los mitos sobre el VIH/SIDA más comunes dentro de la comunidad lésbica es la de su propia invulnerabilidad. El riesgo de contagio con VIH de las mujeres que tienen sexo con mujeres es el mismo que el de todos, depende de lo que hagan. La identidad sexual y la conducta sexual no siempre van de la mano; por ejemplo, la mujer que se identifica a sí misma como lesbiana puede estar teniendo relaciones sexuales con hombres y no toda mujer que tiene sexo con mujeres se identifica como lesbiana o bisexual.

Como son menos visibles, la comunidad lésbica -y muchos investigadores y científicos - no se ha preocupado sobre el problema del VIH y las lesbianas. Es posible que el flujo vaginal de las mujeres VIH-positivas pueda tener una alta concentración de VIH, y especialmente cuando hay presencia de otras ITS. La convicción que las lesbianas serían excluidas de la transmisión del VIH es tanto errónea como peligrosa, puesto que el límite al que se le circunscribió (población gay) nunca existió.

Por ejemplo, un estudio realizado por Ser Positivas y Creación Positiva en Madrid y Cataluña, 2003, a 268 mujeres seropositivas, demostró que el VIH/SIDA no es algo que afecte siempre a las/los otras/os: lesbianas (2.8%) y bisexuales (6.8%), al margen de cuál haya sido la vía de transmisión.

La homofobia actúa como barrera para el acceso de las lesbianas a los recursos socio-sanitarios y a un mejor cuidado de nuestra salud; contribuye a retroalimentar nuestra invisibilidad y la de nuestras relaciones homosexuales dentro del sistema sanitario y en el imaginario colectivo. Todo ello contribuye a obstaculizar la normalización de la visita ginecológica periódica de la mujer lesbiana, y el diálogo abierto con los profesionales de atención primaria respecto a cuestiones que tienen que ver con lo sexual, apoyado por la presunción general de heterosexualidad. Podemos ir con nuestras parejas a consulta, pero siempre se “entenderá” que es nuestra amiga, nunca nuestra pareja.

La confusión sobre su transmisión por el sexo entre mujeres está sustentada en la invisibilidad y el doble discurso que se realiza desde las instituciones sanitarias y que las mujeres lesbianas hemos interiorizado. El cunnilingus: si una pareja heterosexual la realiza, es una práctica de bajo riesgo para la transmisión del VIH, pero si es realizada por una pareja de lesbianas el riesgo para la transmisión del VIH ni siquiera es nombrado.

Las mujeres lesbianas hemos interiorizado que si no hay relaciones heterosexuales somos inmunes al VIH y a otras ITS y, por lo tanto, no debemos hacernos revisiones ginecológicas. Pero las lesbianas tenemos derecho a una buena salud sexual entendida en un sentido amplio “incluyendo la prevención y tratamiento de las enfermedades y otros trastornos, de tipo sanitario, psicológico, emocional y social que interfieren en la sexualidad”.

Ausentarnos de los sistemas de vigilancia médica periódica nos hace vulnerables frente a las consecuencias de bastantes ITS complicándolas, como en el caso del Virus del Papiloma Humano (VPH) causante del 70% de los canceres de cuello uterino. Un estudio realizado en EE.UU. en 1993 sobre el cáncer de mama dice que los tres factores que se correlacionan con el riesgo de padecer cáncer de mama son: ser mayores de 50 años, uso de alcohol y no haber sido madre. Las mujeres que reúnen estos factores de riesgo tienen de dos a tres veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad. Muchas mujeres lesbianas podemos reconocernos en el perfil descrito; no por ser lesbiana, sino por reunir estos factores de riesgo. Las revisiones ginecológicas son la mejor arma que tenemos para prevenir el cáncer de cuello uterino y el cáncer de mama.

FACTORES QUE AUMENTAN LOS RIESGOS
Los factores económicos, sociales y ambientales pueden constituir una barrera para la prevención. Las mujeres que tienen sexo con mujeres con bajo nivel económico, que usan drogas, sin un hogar estable, o sometidas a la violencia, pueden estar recurriendo al sexo comercial como forma de supervivencia. Asimismo, las expectativas en torno a la heterosexualidad y la homofobia pueden estar contribuyendo al incremento en las conductas de riesgo entre algunas mujeres con prácticas homosexuales. Un estudio con jóvenes lesbianas de San Francisco, California, encontró que usaban alcohol y drogas, tenían relaciones sexuales sin protección con hombres como una forma de responder a las presiones sociales.

POSIBILIDAD DE TRANSMISIÓN DEL VIH
1. La presencia del VIH.
2. Un fluido capaz de trasmitirlo de la persona seropositiva (sangre, semen y flujo vaginal).
3. Una puerta de entrada al organismo de la persona VIH-negativa (heridas, microheridas, mucosa vaginal, anal y bucal).

Es importante conocer la condición propia y de su pareja respecto al VIH. Este conocimiento puede ayudar a las mujeres que no han sido infectadas a comenzar y mantener cambios de comportamiento que reduzcan su riesgo de infección. Para las mujeres que descubren que están infectadas, puede ayudarlas a conseguir tratamiento temprano y a prevenir el contagio a otras personas.

SEXO LÉSBICO SEGURO
No todas las prácticas sexuales representan el mismo riesgo para la transmisión del VIH:
▪ El tribadismo (frotar el clítoris contra el muslo de la compañera sexual): es una de las formas más seguras, porque el intercambio de fluidos corporales es mínimo.
▪ El cunnilingus: es una práctica de muy bajo riesgo para la transmisión de VIH. Para reducirlo más puedes utilizar un cuadrante de látex, plástico de envolver alimentos o un preservativo abierto. Si no usas nada, observa que no haya presencia de sangre menstrual o llagas y que no tengas heridas en la boca.
▪ En prácticas penetrativas (anal y vaginal) con juguetes sexuales: no los intercambies. Si lo haces, usa preservativo para cada una o lávalos con agua y jabón.
▪ En prácticas penetrativas (anal y vaginal) con los dedos: si penetras sucesivamente a tu compañera y a ti misma, habría riesgo si hubiera presencia de sangre menstrual y si tienes heridas, quemaduras, si te muerdes las uñas … Utiliza guantes o dediles. Tanto para penetración con dedos como con juguetes usa, además, lubricantes hidrosolubles. Lo hará más placentero y disminuirá el riesgo.

SEXO LÉSBICO INSEGURO
▪ Sexo oral desprotegido, si la compañera tiene una infección vaginal o está menstruando.
▪ Contacto entre boca y ano sin protección.
▪ Contacto entre mano y vagina, mano y ano sin protección, si hay heridas en las manos o las uñas están demasiado cortas.
▪ Compartir juguetes sexuales sin preservativo, o sin lubricante y sin desinfección.
▪ Penetración con los dedos con uñas largas y heridas en las manos, pues las uñas rompen las paredes y tejidos que producen sangrados.
▪ Orina y heces en la boca o en la vagina o en manos con heridas.

LOS PROFESIONALES DE LA ASISTENCIA MÉDICA DEBEN RECORDAR QUE:
▪ La identidad sexual no predice necesariamente el comportamiento, y que las mujeres que se identifican como lesbianas podrían estar en riesgo de contraer el VIH por medio de actos sexuales sin protección con hombres.
▪ Las intervenciones de protección dirigidas a las mujeres que tienen sexo con mujeres (MSM) tienen que contemplar comportamientos que las ponen en riesgo de contraer la infección del VIH, como el uso de drogas inyectables, el coito vagina-pene sin protección.

Practicar sexo seguro no quiere decir que el sexo deje de ser divertido o que nos tengamos que plastificar de pies a cabeza.

FUENTES:
▪ Univ. de California en San Francisco. ¿Qué necesitan las mujeres que tienen sexo con mujeres en la prevención del VIH?
▪ Marisa Planet. Mujeres Lesbianas Frente a la Infección por VIH/SIDA. Grupo de Prevención de VIH de COGAM.
▪ CIPAC/DDHH. SIDA en Mujeres Lesbianas.
▪ Anodis, 2 de mayo de 2005.

Reunión grupo de chicas

Fechas: 
Se repite cada semana hasta el Mar Jun 29 2010 .
29.Ene.10/19:30 - 21:30

Como cada viernes nos vemos en la Asociación, a partir de las 19,30hs, y hasta que el cuerpo aguante, como siempre para jugar, charlar, merendar, hacer amigas, escuchar musiquita....

Esta semana vamos a intentar averiguar qué es eso de la Identidad Lésbica

Chicas, sed puntuales.

Grupo mujer

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