Hace una semana fui víctima de una agresión en nuestra ciudad

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Me encontraba con mi novia en el poblado marinero. Sin todavía creermelo de repente estaba en el suelo del primer golpe que me dieron. Mientras que recibía los puñetazos e intentaba defenderme no lograba comprender por qué ese chico quería pegarme. Presentamos una denuncia acompañada de un parte de lesiones, nos citaron un lunes en el juzgado y esperamos muchas horas. Al final nos fuimos ya que él no se presentó al juicio...Pensaba y no lograba entender por qué...
Mientras ocultaba mis heridas y moratones en unas gafas y una gorra alguien me hizo empezar a pensar. Simplemente el agresor no pudo soportar ver a dos mujeres en una actitud afectiva y comenzó a agredirme.
Me di cuenta de que habia sido una víctima de lesbofobia.
En una ciudad como la nuestra esta agresión podría haber pasado totalmente desapercibida. Yo misma llegué a pensar en dejar las cosas como estaban, no quise darle importancia.
Después de conocer la sentencia, que respeto y acato, he comprendido que seguimos expuestas a cualquier agresión. Lo peor es saber que puede ser fácil que todo quede en una simple falta de lesiones. Mañana puede ser víctima otra mujer, otra lesbiana, incluso mi pareja o yo misma de nuevo...
No nos podemos dejar engañar por las falsas apariencias, ni caer en la falsa tentación de pensar que estamos cerca de la igualdad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales. Es cierto que algunas cosas han cambiado a mejor, especialmente en el terreno legal, pero la discriminación persiste, y se expresa de diferentes maneras, no sólo a través de burlas, desprecios y agresiones como he podido comprobar en mi misma, también mediante el intento por parte de muchos de hacernos invisibles y de silenciar nuestras denuncias.

Desgraciadamente todavía existen muchas personas y organizaciones incapaces de admitir las diversidad humana, y de aceptar que cada persona ha de ser libre para poder ejercitar su propia orientación sexual.

Lo más indignante y lamentable es que la violencia siga ocupando un lugar en nuestra sociedad.

Quienes estamos aquí presentes, tanto a título individual, como las organizaciones que se adhieren a esta concentración de denuncia, queremos expresar nuestro apoyo a todas las personas agredidas por motivos de odio homófobo, lesbófobo y tránsfobo y manifestar nuestra indignación ante hechos como éste.

Por eso hacemos un llamamiento en primer lugar al Gobierno de la Nación para que promueva una Ley para la igualdad de trato y la creación en nuestra Justicia de una Fiscalía especíca contra la discriminación.

También nos dirigimos muy especialmente a la Ciudad Autónoma de Ceuta y a Delegación de Gobierno para que emprendan campañas e iniciativas sociales, educativas, sanitarias, culturales que tengan como objetivo erradicar las actitudes de violencia en contra de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Lamentamos decir que hasta ahora nos parecen muy escasas o incluso nulas las misma en Ceuta. Recordamos que Nuestra Constitución y el Estatuto de Autonomía les ordena y les hace responsables directos de la promoción de la igualdad para los colectivos discriminados por un motivo u otro en nuestra sociedad.

Queremos pedir a la sociedad ceutí en general, los partidos políticos, los sindicatos, representantes de las 4 culturas, los medios de comunicación y demás organizaciones y agentes sociales que impidan y denuncien este tipo de agresiones porque todas y todos somos parte de la misma comunidad en la que vivimos. En una sociedad avanzada y democrática no pueden tener cabida y, cuando se producen, nunca deben quedar en silencio y mucho menos impunes.

Animamos a todas las personas lesbianas, gays, transexuales y bisexuales de Ceuta a ser libres y no tener miedo. Nosotras y nosotros, que conocemos de cerca los desaires de personas queridas y desconocidas, que conocemos lo que cuesta ser visible; lamentamos que esta clase de ataques aumenten el miedo y hagan que sea aun más difícil el vivir en paz y en libertad, tanto para esas personas que tienen la visibilidad más integrada en su vida como para las personas que intentan generar confianza para vivir con más libertad. A pesar de eso, seguimos pensado que es la mejor forma de vivir y es a lo que tenemos que aspirar. Por eso ante cualquier acto de discriminación y violencia la denuncia es el único camino.

Apostamos por la paz en vez de la violencia, por el uso de la palabra en contra de las agresiones, por la aceptación de la diferencia, por la educación en valores y por supuesto por el respeto hacia las diferentes formas de sentir, de expresar, de pensar y de actuar. No deseamos que haya ningún otro ataque, a ninguna persona, y por ningún motivo.

Que esto no nos haga perder lo ganado, y solo aumenten nuestros deseos de seguir luchando por nuestros derechos.

¡Ni un paso atrás!

¡NO MAS AGRESIONES, NO MAS DISCRIMINACIÓN!

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