. El gobierno local y el regional prohibieron la manifestación
con los argumentos de que la policía no pudiera
asegurar la seguridad de los manifestantes y de las
tiendas y de los grandes almacenes cercanos. La manifestación
debía transcurrir muy cerca del nuevo centro
financiero de la ciudad. El año pasado en una
manifestación similar, la policía tuvo
muchos problemas para controlar a los violentos contramanifestantes
de la extrema derecha. Pese a la falta de autorización
a la manifestación, asistieron unas 400 personas
a la marcha pacífica. Cómo no podían
avanzar, marcaron el símbolo de la paz con velas.
Aún así la policía detuvo a 65
manifestantes, arrastrando a las personas por el suelo
con gran brutalidad. De los contramanifestantes sólo
fueron detenidos unos 15.
Las detenciones de los manifestantes fueron muy violentas.
Por otro lado se va a abrir un proceso judicial contra
los 65 personas detenidas. Existe la amenaza de que
tengan que ir a la cárcel o pagar hasta 1000
euros de sanción.
Hay que considerar estos acontecimientos en el contexto
del rumbo que ha tomado la política en Polonia,
con la elección del nuevo gobierno y el nuevo
presidente – Kaczynski – hace unas semanas.
Ahora existe un monopolio conservador porque el presidente,
el primer ministro y el gobierno son del mismo partido,
del PIS (Partido de Ley y Justicia). Kaczynski –
el alcalde de Varsovia hasta las elecciones de este
otoño - prohibió la misma manifestación
en Varsovia el año pasado. Esta decisión
fue un tema importante en su campaña electoral.
Para ellos la homosexualidad es algo malo, enfermo,
algo que existe pero hay que esconder. Cualquier ejercicio
de visibilidad de la homosexualidad o la transexualidad
es, en su opinión, una amenaza moral y por ello
debe ser prohibido. Los aliados políticos del
PIS (que apoyan a su gobierno) van más lejos
y, concremante, la organización juvenil del LPR
(la Liga de las Familias Polacas de ultra derecha, muy
católica) llegó a proclamar en su contramanifestación
que "los maricones al gas".
Abogados de las organizaciones de derechos humanos,
por ejemplo Helsinki Foundation, una de las más
grandes organizaciones de derechos humanos de Polonia,
condenaron la ilegalización de la manifestación
y la detención de los manifestantes. Consideran
que son medidas en contra de la Constitución
de Polonia y contra los derechos recogidos en los distintos
tratados europeos.
Desde la FELGT vamos a promover que sea la Unión
Europea quien exprese su desacuerdo con estos terribles
sucesos y reclame el respeto a los derechos ciudadanos
más básicos. También los gobiernos
de cada país, empezando por el de España
(para ello nos hemos dirigido al Ministro de Asuntos
Exteriores, Miguel Ángel Moratinos) deben ejercer
su presión. Del mismo modo las instituciones
Europeas, desde el Parlamento Europea, deben condenar
la peligrosa deriva hacia la lgtbfobia que está
experimentando Polonia. Por otro lado queremos animar
a que todos y todas enviemos cartas de protesta a la
Embajada de Polonia en Madrid para presionar.
Hasta el momento ha habido unas diez manifestaciones
bajo el lema “Solidarios con Poznan” en
las grandes ciudades en Polonia. También los
gays y lesbianas protestaron en París, Londres
y Berlín ante las embajadas polacas. Ahora nos
toca a nosotros y nosotras.
Modelo de carta para enviar a
la Embajada de Polonia en España:
Embajada de Polonia en España
C / Guisando, 23 bis. Madrid 28035
Telf: 913 161 365
Fax: 913 736 624
E-mail: embajada@polonia.es
http://www.polonia.es
Distinguida Sra. Grazyna Bernatowicz, Embajadora de
Polonia en España:
Como ciudadano/a europeo/a, le quiero hacer llegar mi
más profunda preocupación y malestar por
los reiterados ataques que vienen sufriendo las personas
homosexuales y transexuales en su país, en Polonia.
Dichos ataques comenzaron con varias declaraciones homófobas
realizadas públicamente por importantes dirigentes
polacos, incluido el Presidente del país y que
pueden considerarse una incitación al odio y
a la discriminación. Posteriormente se ha producido
un importante recorte en el derecho de manifestación,
y tenemos constancia de que se están poniendo
dificultades para que gays, lesbianas y transexuales
puedan organizarse políticamente con el fin de
luchar contra la discriminación de que son objeto.
Creemos que la Unión Europea no deja en sus distintos
tratados ningún resquicio abierto al incumplimiento
de los derechos humanos, precisamente el respeto a la
dignidad de las personas y los derechos humanos es una
de nuestras principales señas de identidad. El
derecho internacional prohíbe la discriminación
por cualquier motivo y anima a los Estados a que introduzcan
leyes que protejan a las personas de la incitación
al odio. En concreto, tanto el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos como el Convenio
Europeo para la Protección de los Derechos Humanos
y Libertades Fundamentales obliga a los Estados a garantizar
a todas las personas el disfrute de sus derechos humanos
sin discriminación por motivo de orientación
sexual. Polonia es firmante de ambos instrumentos y
sus disposiciones son vinculantes para su país.
Entendemos que la situación que viven lesbianas,
gays, transexuales y bisexuales en Polonia es intolerable
y debe cambiar. Por ello le transmito estas consideraciones
y le informo de que estoy apoyando otras iniciativas
para que las instituciones de la Unión Europea
y el gobierno de España presionen a los gobernantes
polacos para que se haga efectivo el respeto a los derechos
de viven lesbianas, gays, transexuales y bisexuales
en su país.
Espero una respuesta por su parte,
Atentamente,
(nombre y apellidos)
(DNI)
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